Muñoz Palomino fue un aficionado a coleccionar antigüedades de la ciudad, guardó documentos que datan de hace dos siglos. Esta afición le viene en la sangre, su padre que era columnista en el periódico El Regional ya comenzó a guardar parte de estas obras.
Amaba Plasencia y le apasionaba mantener viva la memoria de su ciudad, recuerdos que pueden verse en el Archivo Municipal de Plasencia durante un mes. Dentro de este legado hay periódicos, carteles, fotografías y publicaciones que pasarán a formar parte del archivo.
Fernando Pizarro, Alcalde de Plasencia, ha destacado la labor tan importante que hacía Muñoz Palomino: “es un privilegio poder ver estos documentos, hacía una labor digna de una hemeroteca”.
Era amante del mundo de los toros, por eso, hay una gran cantidad de carteles antiguos, algunos de ellos, hechos con tela, que tienen fecha de finales de 1890. Pero el cartel de tela más antiguo con el que cuenta la exposición es del año 1887 anunciando un teatro veraniego.
La obra más antigua es un número del periódico Aurora, del año 1821, que era un semanal de la ciudad, aunque una muy destacada es la visita de la Virgen de Fátima el 22 de mayo de 1947.
Gracias a este legado podemos hacernos una idea de cómo era la Plasencia de la época: sus calles, sus edificios, sus monumentos… ya que cuenta con numerosas fotografías de entonces y con un plano original de la ciudad.
Muñoz Palomino puso su granito de arena para guardar la historia de Plasencia, nosotros tenemos la obligación de conservarla.

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